Sea por costumbre arraigada o sea por nuestro optimismo y carácter alegre tradicional de país mediterráneo del Sur de Europa , somos un país que tiene cierta tendencia a minusvalorar los riesgos que nos rodean

El caso es ,que la Industria aseguradora en países centroeuropeos o del norte de nuestro continente, siempre tienen ratios de contratación más altos que lo que se efectúa en nuestro país

Instituciones públicas como el Consorcio de Compensación de Seguros , que nos cubren de catástrofes naturales (inundaciones, terremotos….) , y prácticas en la Industria Aseguradora como la existencia de los Reaseguros para grandes riesgos, aportan las soluciones oportunas que de no existir ,supondrían auténticos dramas para los perjudicados

Aún así, las personas que son conscientes de la conveniencia de contratar un seguro para trasladar los riesgos a la aseguradora a cambio de una prima, hacen un esfuerzo económico para poder dormir algo más tranquilos

El problema sin embargo no acaba en la contratación del seguro.

Los seguros no tienen letra pequeña, simplemente tienen letra, y cuando estoy contratando una modalidad , no sólo tenemos que exigir que nos informen profesionalmente sino que tenemos que acostumbrarnos a no ceñirnos sólo a mirar en cinco o seis sitios por ver dónde me sale más barato el seguro, información que llega hoy muy rápido con todas las webs disponibles en internet

Y es ahí donde creo que está el problema.

Si buscamos como último fin ,buen precio, podemos encontrarnos con la contratación de un seguro con coberturas inferiores a las que realmente vale el bien asegurado, es decir que se de un infraseguro, el cual es uno de los casos más llevados a juicio por los abogados especializados en derecho de seguros

Esto lo escribo precisamente porque una amiga me comentó hace unos días que estaba preocupada por el seguro de incendios y responsabilidad civil que tenía contratada su comunidad de vecinos

Mi sorpresa fue cuando vi que la valoración contratada por la comunidad de un edificio de cinco plantas en Madrid era , una cuarta parte de la valoración real del mismo

La ocurrencia de un siniestro en ese edificio dejaría a veinte familias en una situación totalmente desprotegida.

Y no sólo por la desviación de la valoración del edificio ,sino porque además, en caso de existir un Infraseguro ,se aplica la regla proporcional, por la cual , si y sólo si ,se da el caso de siniestro total del edificio ,sería cuando se abonaría la cantidad asegurada, pero que recordamos ,que ascendía a tan solo una cuarta parte del valor real

En concreto, la valoración aparecida en la póliza de la edificación era de unos 200.000 €, mientras que la estimación de la valoración real es de casi 850.000€ para un edificio de 20 viviendas

Un siniestro que dejara un par de viviendas inhabilitables, supondría una indemnización máxima total de 20.000 €, por lo que las familias sufrirían un auténtico drama

En definitiva, que la amenaza continúa

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Roberto Rodríguez Manzaneque es CSO y Socio Fundador de Invexia. Licenciado en Economía, Máster en Mercados Bursátiles y Derivados Financieros, Experto Universitario en Métodos Avanzados de Estadística Aplicada, Experto Universitario en Estadística Multivariante, Asesor Financiero con Acreditación Oficial MIFID II por IEAF, tiene una dilatada experiencia en la implementación en la empresa de Sistemas de Compensación, Beneficios, Retribución Flexible y Previsión Social Empresarial

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